Publicado por
Herodes de la Bética
No sé que pasa a mi alrededor, que todo se me derrumba encima. Sin ganas de respirar, ni de estar con nadie. No puedo ni contigo ni sin tí. El alma se me desgarra a cada instante, porque no puede ni entiende lo que tiene alrededor.
Si me rio, acabo llorando. Si lloro, mi consuelo es inútil.
Que hago?dímelo tú, por favor...
Publicado por
Herodes de la Bética
¿Qué nos pasa? Que nos pasa, que ya no me estremezco cuando me miras. Ni siquiera ya siento tu roce bajo la blanca sábana. No me pasas el brazo por mis hombros, ni intentas cogerme la mano a hurtadillas, cómo cuando éramos más jóvenes. ¿es tal ves eso?¿ya no soy aquel a quien conociste una tarde de lluvia?
No intentas ducharte conmigo. No quieres jugar conmigo a la hora la siesta. ¿Qué nos pasa amor mío?¿qué nos pasa?
Publicado por
Herodes de la Bética

Es la playa, un escaparate de compra y venta. Físicos por doquier. Cuerpos de gimnasio, y cuerpos trabajados de sudores diarios. Altos, menos altos, delgados, no tan delgados... todos tan iguales y tan diferentes.
Estás ante mí, y observo tu figura. Me gusta lo que veo, y deseo lo que me sugieren las formas de tu bañador. Lo que te sobra y lo que te falta; lo que enseñas y lo que se adivina; lo que me quieres mostrar y lo que pícaramente escondes.
Me gustas, sobre todo lo que veo. Y para mí es lo principal...
Publicado por
Herodes de la Bética

Mírame y dime... ¿en que piensas cuando me ves?¿Te seduce lo que tienes ante tí, o simplemente me ves?
Me ves o me miras? Si me ves, dime cómo: un amigo, un amante, un compañero o simplemente alguien con quien estar o compartir lo que tienes.
Si me miras, dime cómo: con ansiedad, con deseo, con locura, con pasión... o me miras cómo quien mira un cuadro.
Mírame y dime: ¿me deseas, o simplemente soy quien comparte tu vida?
Publicado por
Herodes de la Bética

¿Inicio o final?
Saludas con un beso. Comienzas una amistad, o cierras un negocio. Inicio de ritos noctunos de apareamientos entre seres humanos. Sigues besando con mayor o menor intensidad, porque tu fuego es el que inflama ese acto. La pasión hace el resto.
Cuando todo acaba, rendido de amor y todavía hambriento de amante, siguen los besos más tiernos y dulces. Tiernos como la mirada de un niño. Dulces, como los que tu madre te entregaba regado con un hasta mañana.
Desayuno con tus besos. A mediodía los busco y los devoro al caer la tarde, pero ahora ¿dónde están los que cayeron por el camino?
Despedida. Un beso fiel, indiferente o sin sentimiento.
Eso. Eso es un beso.
Publicado por
Herodes de la Bética

Por que ya no me miras cómo antes. Por que ya no me rozas por el pasillo. Por que no me acaricias cuando se apaga el último rayo de sol. Por que cuando vamos en el coche, ni tan siquiera merezco una mirada. Por que todo lo que te rodea, te llama más la atención que yo mismo. Por que te ríes con todo el que se te acerca, y a mí sólo me dedicas miradas airadas.
¿Quizás, porque el culpable soy tal vez, Yo?
Publicado por
Herodes de la Bética

Cualquier sitio es bueno para amar: un parque, una esquina, un portal... Sirven para besos furtivos, caricias nocturnas o, porque no, diurnas.
Pero algo más íntimo, ¿donde? ¿En los mismos sitios? ¿Algo más escondido?
En la playa, en el campo con o sin hormigas, en una trastienda...
En la ducha, en un ascensor, en un parking dentro o fuera del coche...
¿Y tú? ¿donde lo has hecho o te apetecería hacerlo?. Proponme algo, decente o indecente, pero proponlo.